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La verdad sobre el #9N

Dos tercios de los catalanes no existen para el Govern

 

Para no volvernos locos con la indecencia de TV3, el mamoneo de Vanguardias, Aras, Vilawebs etc y el enterarse poco, mal y tarde de los medios del resto de España, ya no digamos de los internacionales a quienes el tema catalán les calienta más bien poco, llega el momento de poner las cosas en su sitio sobre la pseudoconsulta-procesoparticipativo- costellada – manifestacióndejolgorioindepe o cómo queramos denominar a la movida del 9 de noviembre en Catalunya, una colosal parafernalia impulsada durante unos once meses por tierra, mar y aire por el gobierno de la Generalitat y sus comisariados adjuntos de la ANC y Òmnium, por supuesto – y como siempre – con el dinero (12 millones de Euros, estamos que lo tiramos) de las arcas de todos los contribuyentes. Sobre los objetivos reales de todo esto cada uno podrá sacar sus propias conclusiones o incluso sospechar lo que quiera, pero el caso es que el “procés” ha estado distrayendo al personal de los temas que verdaderamente importan en la vida real, muy alejada de este parque temático épico-mitológico de “trescents anys de lluita patriòtica” en el que la desgraciada casta política que nos desgobierna ha convertido a nuestro país.

Y duele mucho decirlo pero hay una parte importante de catalanes que está superencantada con este ambiente decimonónico. Cuarenta años después de la muerte de Franco, aquélla Catalunya adolescente, viva, inquieta, de puertas abiertas al mundo y despierta cultural e intelectualmente del fin de régimen se ha convertido en un reducto en el que el deporte es mirarse el ombligo, que huele a alcanfor y a insolidaridad y a niñato desesperadamente cursi cuyo mayor acto de rebelión es envolverse en una bandera proclamando derechos inventados que desvirtúan la auténtica lucha de clases por los derechos humanos o, en el más leve de los casos, a trastocar genuinos cantos espirituales negros en infumables y desafinadas ñoñerías en el “Oh happy day” con el que TV3 presenta al ideal de juventud catalana, adiestrada y sumisa con los cánones de este régimen heredado del pujolismo que ya empieza a asfixiarnos. Ábranme la puerta, por favor, que yo me bajo en la próxima…

En resumidas cuentas:

Después del fenomenal esfuerzo de infiltración en todas las conciencias de los catalanes y residentes, entiéndase, programas y tertulias de la cadena autonómica, meetings en los telenotícies, especiales de TV3 sin pluralidad política ni asomo de tal cosa, masajes constantes al govern y los politicos soberanistas de la prensa subvencionada, absolutamente beligerante a favor de la causa independentista (a la vez que se caricaturiza y estigmatiza a los partidos y políticos no partidarios de la misma); del asalto a los ciudadanos con múltiples stands “informativos” en las ciudades y pueblos más recónditos, en fiestas y movidas varias por parte de la ANC, cuyo personal se ha metido hasta en las casas de la gente para indagar sobre sus “sentimientos” e “informarles” sobre la consulta; de la infinita propaganda repartida del SI-SI hasta en la sopa (alguien ha visto algún pin o cartel del si-no? o del no?).

Si Si 9n

Después de sesiones monográficas deformando y falseando la historia del tricentenario de la guerra de Sucesión con la única y exclusiva colaboración de pseudohistoriadores adheridos a la causa independentista (marginando e ignorando opiniones contrarias de historiadores profesionales internacionalmente reconocidos como Henry Kamen, Paul Preston, John Elliot, Pedro Cardim y otros); de pagar generosamente informes ensalzando la secesión realizados por profesores univesitarios de medio pelo en busca de un sobresueldo y/o un puesto de asesor en los “consells” y secretarías técnicas para la transición (plataforma segura de cargos públicos en una hipotética Catalunya independiente) …etc.

En definitiva, después de machacar a los pobres catalanes día sí y otro también durante meses y años precedentes (porque esto no viene de ayer sino que a muchas generaciones de escolares ya les han comido el tarro debidamente presentándoles un historial interminable de agravios por parte de la “España imperialista”, unos inventados o falseados, otros no, pero todos ellos exagerados y distorsionados a conciencia) era evidente que en la performance del 9n tenía que salir gente a la calle sí o sí, valga la redundancia, explotando de sentimiento patrio y con lágrimas en los ojos por la emoción por el fin de la esclavitud y porque “Ara sí, la Història ens convoca“.

El victimismo nuestro de toda la vida

El domingo, las televisiones sacaron a yayas y abuelos llorando por el fin de la República, por todo el sufrimiento de la guerra civil, por la toma de Barcelona por las tropas borbónicas en 1714 o por la represión franquista de anteayer, en fin, recitando el guión de la película – siempre el mismo rollo victimista, el de toda la vida – con diferentes títulos y estampitas que TV3 emite una y otra vez todos los días en prime-time…

Pero curiosamente, no vimos a nadie llorar por los deshaucios, o por el descalabro de la sanidad catalana y el cierre de salas en los hospitales o los recortes de personal y medicamentos, ni por el bloqueo a las ayudas a la dependencia, ni por el portazo a los comedores infantiles, todo eso por lo que los catalanes nunca jamás seremos consultados y por lo que nuestro querido President sí tiene competencias; en definitiva, por el sufrimiento de tantas familias que ya no tienen ningún ingreso de nada y que viven de la caridad y la solidaridad familiar, de padres ancianos o incluso de vecinos. Ayer, esos no lucieron palmito con el kit de la estelada ni tampoco hicieron colas ni se hicieron selfies para la ocasión. Ayer ellos volvieron, volvimos, a ser la Catalunya que no cuenta para nada para este filibustero de la política que es Artur Mas y su cuadrilla.

Porque ellos, y todos los demás que voluntariamente no hemos querido formar parte de esta farsa, de esta Catalunya virtual prefabricada por expertos de márqueting fieles seguidores de Maquiavelo somos un 67% de ciudadanos que no existen, a pesar de ser muy reales. Bueno, digamos que un 67% si nos creemos las cifras cocinadas por el govern con la ayuda de los voluntarios independentistas (hasta Junqueras y Homs han estado presidiendo las mesas electorales sin ningún rubor). Pero muy probablemente seamos más, muchos más, aunque, claro, eso nunca lo sabremos en este país tan “demócrata” donde las garantías básicas de la democracia y la neutralidad de las administraciones públicas, las de todos, brillan por su ausencia.

NO y punto pelota

Por si fuera poco, somos la Catalunya que sólo tenía opción a un NO, un NO que sólo significaba NO a un nuevo estado, no a la independencia y NO a todo, es decir, significaba dejar las cosas tal y como están.  Esas eran nuestras opciones. O te sumas a la independencia o te dejamos las cosas como están para que te consumas en tu propia salsa. O lo tomas o lo dejas. Los partidarios de la secesión tenían dos opciones, dos pasos lógicos para su objetivo. Los interesados en cambiar las cosas desde dentro sólo teníamos un NO a la globalidad: esa es la trampa en la que esta gentuza nos ha metido sin complejo alguno.

Es curioso que apenas haya habido críticas por parte del gobierno central a la desfachatez en el planteamiento de las preguntas, ni tampoco de la oposición, ni siquiera por parte de partidos como ICV, que se supone estaban en una posición intermedia, no tan abiertamente independentista. Joan Herrera, con su papel de palmero del nacionalismo, ha hecho un inestimable contribución a la volatilización del ideario de izquierdas internacionalista, no independentista en Catalunya. Y por cierto, para no ganar absolutamente nada.

Además de eso, la absoluta falta de neutralidad en la campaña y la gestión y dirección de la consulta, sin interventores, sin Junta Electoral que garantizase la limpieza en los procedimientos, la masiva propaganda en la calle y en todas partes del SÍoSÍ…etc : ¿había alguna duda de que se trataba de una consulta por y para la secesión?.

Pluralidad “missing”

En realidad, nadie le ha discutido nada en profundidad a Mas, fuera de los aspectos formales (que por supuesto y como decimos, son muy importantes en cualquier elección). Pero a algunos se nos ha hecho insufrible su continua estrategia de confrontación, de crear un conflicto nuevo en el marco de una situación económica delicadísima, con tal de no levantarse las mangas y ponerse a trabajar de veras por el país, demostrando su capacidad de gestión, que es por lo que se le paga. En lugar de eso, ha preferido convertirse en el héroe del nacionalismo ultra, el macho alfa que ha desafiado ley española, esa ley gracias a la que él disfruta y ejerce su cargo y tergiversando toda clase de conceptos sobre la democracia y la legalidad: “las leyes están al servicio del pueblo y no al revés”, es parte de ese argumentario bananero y populista que tanto rédito le ha supuesto.

En función de eso, deducimos, a partir de ahora podremos saltarnos las leyes como nos dé la gana y cuando haga falta, nos inventaremos otras; no a través de las elecciones, a partir de programas electorales propuestos por los partidos y defendidos en el Parlamento, sino de manifestación en manifestación, así iremos cambiando el mundo, Facundo. Como si la legalidad no fuera la garantía principal de la democracia. La democracia necesita de unas reglas iguales y objetivas para todos, tanto más en unas elecciones, donde la imparcialidad de quienes cuentan las papeletas es imperativa, algo muy alejado del despiporre perpetrado en esta pseudoconsulta, donde se ha visto de todo, desde voluntarios de mesa apuntando el DNI del votante en un sobre dentro de la misma papeleta de votación a urnas que no se retiran nunca porque aún sigue votando gente 48 horas después del 9N. Se han reído de todos nosotros, de todos, y aquí incluyo también a muchos votantes del Sí/Sí.

Pero en fin, todo esto forma parte de un debate que en Catalunya no puede existir porque la expresión de la pluralidad de ideas es inexistente: Lo es, por lo menos, en la vida pública, en los medios de comunicación especialmente y apenas existe en la vida privada, ya que la sociedad civil ha sido fagocitada por un comisariado político puro y duro (ANC, Ómnium) cuyo único objetivo y razón de ser es la independencia y para ello está a muerte con el govern (el cual le subvenciona generosamente, claro está). Tan sólo se nos ocurre mencionar, nadando contra la corriente como verso suelto a scc, una organización de reciente alumbramiento, humilde aunque solvente intelectualmente y a ciudadanos independientes que se expresan en blogs y redes sociales.

Mejor no intervenir

Ahora bien, el gobierno central ha acertado absolutamente en no detener la pseudoconsulta por las bravas, tal y como habían pedido numerosos integrantes del PP y otros partidos, aunque ello haya servido a Artur Mas para multiplicar por mil su proverbial chulería de pijo con problemas graves de personalidad. La policía cargando y retirando las urnas de cartón hubiese sido la foto soñada por los partidos soberanistas, porque hubiera reforzado la imagen de España como enemigo exterior tan laboriosamente construida por el nacionalismo. Es mejor no perder la calma, al fin y a la par, Artur Mas ha sobrepasado una línea que un día terminará por pasarle factura: nunca podrá recriminar a ningún catalán que incumpla la ley tal y como él ha hecho este domingo.  Arrieros somos, my friend.

De hecho, ¿qué problema podía suponerle a Artur Mas saltarse la legalidad vigente si su propio padrino Jordi Pujol se la saltó sin contemplaciones durante décadas siendo Muy Honorable?, ¿Por qué no iba a hacerlo él?. Y por si fuera poco, viendo la comisión de investigación sobre el caso Pujol totalmente encallada por el constante interinaje del panorama político y soterrada en el clamor del “procés” y a su director, el secretario general de la CUP, David Fernández, ese antisistema que no duda en abrazarse con fervor al líder conservador de un partido corrupto en el transcurso del 9N y en hacer arrumacos y confidencias con el propio encausado, ¿qué podemos esperar?. En el futuro, puede que tengamos un nou país, pero lo más probable es que sea tanto o más corrupto como el que tenemos actualmente.

David Fernández abrazando a Artur Mas
Artur Mas y David Fernández se abrazan durante la jornada del 9N
Confidencias de David Fernández, director de la comisión de investigación por el caso Pujol, con el propio Ex President
David Fernández de la CUP: confidencias con Jordi Pujol

Para terminar, de nuevo, y a pesar de todo lo anterior, la realidad, la tozuda realidad, aunque en la web sobre el 9n se guarden mucho de hablar sobre porcentajes de participación, sólo hablan de resultados absolutos: la de una gran mayoría de catalanes, el 67 % según la Generalitat y sus “voluntarios”, quizás sea el 70 % o el 75%, vaya Vd. a saber, estamos abandonados a nuestra suerte. Todos los que hemos sobrevivido al aluvión de mentiras y a las presión del poderoso aparato propagandístico del govern. La “democracia” de pa sucat amb oli, de pacotilla, escenificada por y para aquéllos que sueñan con poner un muro definitivo frente al resto de ciudadanos de otras comunidades españolas es nuestra dictadura, lamentablemente.

Porque Artur Mas sólo gobierna para ellos, para ese 25% de los catalanes que se declara abiertamente independentista. El resto, no existe, no existimos, no contamos. Por eso quizás también el govern ignora sistemáticamente todos los dictámenes del Tribunal Constitucional sobre el derecho a una educación que incluya el castellano como lengua vehicular. Y por eso debemos agradecer profundamente a la casta que tolere a los niños de  habla castellana hablar su idioma en el patio de recreo (¡¡qué buenos son los padres escolapios!!), hurtándoles el derecho fundamental, reconocido por las Naciones Unidas de aprender, al menos, una parte de las asignaturas en su lengua maternaEsa es la gran verdad sobre el 9N. La verdad que ni siquiera ese filibustero, ese embaucador de masas que es Artur Mas, ha podido ocultar con su gran tomadura de pelo, la colosal ceremonia de la mentira, su particular patada en el estómago de la democracia real que ha sido el “gran éxito” del #9N.

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