Del “Güle” al “E-coli”: ¿qué está pasando?

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Foto: Siddharth Patil

La bacteria Escherichia Coli nos acompaña en nuestra vida biológica desde hace remotos años, probablemente ya en el Paraíso, pues al haber allí manzanas es de presumir  que también habían pepinos, lechugas, zanahorias y un cantidad de otras hortalizas. Y en los intestinos de Adán y Eva seguro que estaba el E coli. Por lo menos estaba en el intestino grueso, pues allí es donde se reabsorbe el agua, vitaminas y se forman las heces.

La formación de toxinas, que son también una suerte de heces de las bacterias, al pasar a la sangre, aparejaron en pequeñas cantidades  la aparición de defensas inmunológicas que constantemente se renovaban formando la red selectiva que nos protege de la diversidad  de microorganismos -que entran con las comidas, con el aire que respiramos, en las manos etc,.-que no son pocos,  pero que serán eliminados y macrofagados en los pulmones, destruidos en el estómago por el jugo gástrico, y ya, por la esterilización que, como método, hay que entenderlo aparejado al consumo de los alimentos conservados, esto es, con la aparición de la producción  industrializada de ellos.

Con la desaparición de lo selectivo en la relación directa humano-alimento (recolectar-cazar-pescar etc) aparecen la diversidad y la masividad alimentaria las que bajo determinadas circunstancias rompen la posibilidad de adaptación de nuestro organismo a la llamada alimentación. Y así, de la necesidad y del gusto se pasó al disgusto que significa la aparición de la obesidad, diabetes, arteriosclerosis, infartos y ahora, las epidemias virales y bacterianas que no sólo nos hacen correr a la toilette a Dios rogando sino que muchos (demasiados) congéneres pagan con días de hospitalización en las UCIs, aislados, en la diálisis, con el miedo a no sanar y a las otras consecuencias del aislamiento.

La aparición del EHEC (Enterohämorrhagische Escherichia coli) surge en un contexto donde el desarrollo de cepas de bacterias resistentes de todo orden está a la orden del día, esto es, por lo menos en partes nucleares e importantes del sistema de tratamiento es una rutina (UCI- Unidad de cuidados  intensivos). Y esto en la vida moderna (para distinguirlo de las epidemias medioevales) va aparejado con el uso y abuso de los antibióticos. Del uso racional y necesario se pasó al abuso en la prevención ya no de enfermedades sino en la manutención de bovinos, cerdos, pollos y gallinas (producen carne y huevos) que, debilitados por el hacinamiento y la brutalidad del sobrepeso a través de una alimentación irracional, serán protegidos con antibióticos de “posibles enfermedades” para que lleguen vivos al matadero  Aunque dichos antibióticos están prohibidos de mezclar con el forraje, llegan de todas formas a ellos y se almacenan en sus carnes y concentrados es decir, no sólo producen cepas de bacterias resistentes como el EHEC; además, una parte mínima de antibióticos llega con las carnes  a nuestros intestinos y producen también allí resistencia de nuestros gérmenes.

El otro factor contaminante a través del  llamado  “Güle” -que no es otra cosa que los excrementos de estos animales  recogidos y almacenados,  que posteriormente serán vertidos con ventiladores especiales en los campos desde donde saldrán hortalizas de todo tipo- es un factor climático que produciendo una dilución minimaliza el número de bacterias por cm2 de superficie de tierra. Esta es la lluvia que va aparejada con el riego necesario. Y en las úlltimas semanas ha habido sequía en gran parte de Alemania con la consiguiente “concentración” de gérmenes en la tierra y en las hortalizas que no han sido “lavadas” por la naturaleza. Por cierto antes de entrar al mercado serán duchadas a presión , pero parece que algo queda.

Bacterias E Coli diversas

Entonces ya sabemos:

a)  La aparición y resistencia de gérmenes resistentes se conecta históricamente en  gran porcentaje  con la aparición de la producción y tenencia  masiva de animales
b) Paralelamente emerge  el consumo humano irracional y no equilibrado en la relación verduras-carnes-otros
c) Desde un punto de vista demográfico hay que computar la aparición de grupos de alto riesgo (edad avanzada o prematura). Por cierto, la tecnica hospitalaria permite tratamientos de alto riesgo (a gran número de pacientes se les ofrece “calidad de vida”) De este modo, muchos pacientes terminan en los hospitales complicados y debilitados siendo ellos pasto de resistentes cepas, pues serán tratados con antibióticos de gran espectro.

Ya en los hospitales existen desde hace años cepas de E coli resistentes a los antibióticos usuales, haciendo necesario combinaciones de ellos, lo que hace aparecer otras cepas resistentes de otras bacterias, hongos , virus etc.

Será difícil identificar “la fuente” de esta epidemia EHEC, pues son muchas las causas y las fuentes. Con la mentira española salió el disparo en la falsa dirección, además de la tontera de decir que eran EHEC pero no del mismo tipo. Rayana estupidez pues EHEC se diferencia de las otras cepas por definiciones genéticas y comportamiento clinico y no por nacionalidades. Así quedó la impresión de que lo que se estaba intentando buscar  era “un culpable” en otras fronteras para no tener el embrollo en casa ya que los caseros alemanes reaccionan como en el caso de Fukushima en forma superconciente y -por decirlo así- extraordinariamente sensitiva.

Pedro Sierra, médico

2 Responses

  1. mjoclemente

    La epidemia es grave. Ya llevan 24 muertos para la civilizada Alemania. El desequilibrio de una dieta puede verse alterado un foco de contaminacion, comoen este caso, que por ser hasta podria ser el agua, proveniente de aguas fecales humanas,no hay porque darle la culpa de todo a los animales. E s triste, pero espero que encuentren pronto el foco.

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